miércoles, 6 de julio de 2011

Cap. 5 Son todo lo que me queda

Lo prometido ez deuda..como diije doz capizz el miizmo diia..como coMpenzaciion.


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Son todo lo que me queda

Eigentumer und entweichen

Comenzamos a platicar, era un chico radiante, cada minuto con el era fascinante. Me hacia reír a cada instante. No dude en coquetear con el, siguió mi juego como todo un experto. Todo siguió un curso muy fluido, la pasamos bien hasta que me pregunto a donde me dirigía. La respuesta que le di fue: mi casa no es una opción por el momento. Para suerte, invitarme a tomar un café fue su reacción

En el café seguimos hablando y hablando no parábamos de reírnos y hacer alboroto. Empezó a oscurecer cuando le pedí que me llevara a mi departamento. Me dejo a unas calles del hotel, no quería que nadie me viera llegar con el así que me dejo en unos viejos departamentos.

Me pido el número de mi celular y dejo una invitación para cuando necesitara escapar de la rutina de nuevo. En cuanto arranco corrí al hotel. Lo más rápido posible subí al ascensor y corrí al habitación tranquilizándome cuando note que las luces estaban pagadas. Respire profundamente y me fui metiendo poco a poco al cuarto, me tumbe en la cama y apenas cerré los ojos escuche el crujido del silencio en mis oídos, roto por su voz tan penetrante.

-¿Donde estabas?, preciosa- dijo entre sombras.

-Estaba dando una vuelta-

-A donde fuiste-

-Ya te dije, fui a caminar por ahí. Tu si te puedes ir a donde quieras pero yo continuo encerrada en este prisión día y noche-

-No me marcho así como así, nicol!-

Comenzamos a discutir de nuevo. El alzo la voz yo le seguí. Nos dijimos cosas que deberíamos guardar en un cajón con llave. No era lugar y tiempo de soltarlo. Forcejear era lo que seguía en la discusión. Algunos rasguños en el corazón y un poco de dolor en el cuerpo. Luego su puño terrado en la pared tan solo por algunos centímetros de no lastimarme y ganas de enloquecer. Después mis labios se encontraban con los de el y ardían en un fuego hambriento.

Los días pasaron y yo me sentía extraña por el. Por aquella noche, por aquel chico que me dibujo una sonrisa en los labios sin siquiera tocarlos con su amor. Estaba distanciada de Bill. Estaba rota por dentro, no podía decir lo que mi corazón quería. Ocultaba la mirada de mi Eigentümer, sabia que el podía leerme. Debía ocultarme de la única persona en mi vida, por que no quería perderle. Le había prometido que nada pasaría entre nosotros. Prometí arrancarme le corazón, pero no prometí deshacerme de el. Lo guarde entre oscuridad, lo puse a salvo porque sin sentimientos la vida esta hueca.

Bill se fue en la tarde y luego de una hora que se fue el celular sonó.

-hola, nena-

Era Tom, sin pensar dos veces acepte su invitación. Me gustaba olvidarme un poco de ese huracán de ira y dolor que era mi hogar. La sensación de no tener a donde ir, te poder hacer lo que sea y poder ir a donde uno quiera me agradaba por que no estaba perdía. Me agradaba por que tenía alguien a mi lado.

Pase todo el día con Tom y al oscurecer paso lo mismo. Le pedí que me dejara en esos viejos departamentos, corrí al hotel y discutí con Bill. En la noche dormí junto a el, abrazada como una niña a su cuerpo. Mi rutina comenzó a formarse. Salía con mi Entweichen en la tarde cuando no tenía a nadie en casa. Salimos a reírnos con la luz del sol que en la noche desaparecería y se convertiría en gritos y golpes con mí Eigentümer. Y cuando la luna se estuviera quedando dormida mis labios se reconciliaban con el. De vez en cuando no estaba con ninguno de ellos, me gustaba escribirles algunas canciones. Me gustaba cantar y hacer historias con aquellos dos chicos a las cuales nombre Eigentümer y Entweichen. Mi dueño y mi escape.

Por la mañana todo fue normal, Bill dijo que tardaría en llegar a casa, que si era demasiado tarde me durmiera el llegaría en la mañana. Me despedí de mi Eigentümer y espere la llamada del otro. Sali corriendo del hotel y espere a Tom afuera de los departamentos. Me subí al auto con el y me llevo hasta un parque. Caminamos un rato cuando me di cuenta que aquel parque era el mismo en el que me había encontrado con Bill. Jamás había vuelto a ese lugar y hoy esta ahí con Tom.

Nos acostamos en el césped, me abrazo y se quedo observándome un rato.

- I’m starring at a broken door
there’s nothing left here anymore
my room is cold-

Me quede paralizada al escuchar esa canción, esa letra. Me levante en seco, quedando sentada en le césped.

-¿Qué te sucede?-

-nada…es solo que. No es nada- dije volviendo en mi

Tom me miro tiernamente y tomo mi mano. Se acerco poco a poco y unió sus labios a los míos. No me resistí a tal acto. Al separarnos me miro sonriente y me volvió a besar. No le detuve, despacio fue acostándome de nuevo en el césped. Me separe de el y le abrace con fuerza mientras hundía su rostro en mi cuello. Al pasar el día y el sol sobre nosotros me siguió besando para que al final del día me pidiera ser su novia. Acepte y al oscurecer me dejo en mi apartamento.

Esta vez ni siquiera me moleste en correr al hotel, estaba feliz. Sentía un calor inmenso recorrerme cuando estaba con el, su sonrisa era lo que me hipnotizaba. El que me diera una sonrisa en un día gris me hacia quererlo mas y mas. Subí alegre por el ascensor, quería gritar. Pero cuando entre a la habitación Bill estaba en la sala.

-¿Dónde estabas?-

-Bill relájate, fui a tomar algo de aire-

-¿A estas horas?-

-No quiero problemas, ok-

-Nena, pero yo no quiero pelear. Solo quiero un beso-

Se acerco a mí, aun no se si fue el hecho de que hace unos momentos me había besado con Tom o la ira que se notaba en sus ojos fue lo que me hizo empujarlo. Me miro con una sonrisa y los ojos enfurecidos. Me atrapo contra la pared y me beso con fuerza, trate de zafarme pero no lograba nada.

-Me estas lastimando Bill, para-

Como si no me hubiera escuchado no se detuvo. Siguió con su juego, me arrastro hasta el cuarto y me aventó a la cama. En cuanto puede me zafe y sali corriendo. No basto que me persiguiera por todo el cuarto. Sali de la habitación y en el pasillo me atrapo del brazo. Me aventó contra la puerta. Aun en el lumbral con la puerta abierta y dentro de la habitación acomodo un golpe en mi rostro. Solo por algunos centímetros de no lastimarme se acercaron a mi rostro y las ganas de enloquecer estallaron en llanto. Me arrodille en le piso y comencé a llorar.

Manche la alfombra de sangre, me había golpeado en la nariz y no dejaba de sangrar. Me cubrí el rostro con las manos y me manche todo la cara con la sangre. Me intento ayudar pero yo lo aleje de mí. Harto me levanto del piso de un solo jalón. Comenzamos de nueva cuenta nuestra discusión.

-¡Eres un maldito! Hijo de puta!!- le grite

-Si dejaras de comportarte como un malcriada no tendrías ninguna reprimenda-

-¿Cómo una malcriada? Soy una prisionera en tu lujosa habitación de hotel-

-Yo te compre, tu eres mía y aquí te quedaras!-

-Lo se!! Lose, no tienes idea como me arrepiento de a ver aceptado tu oferta hubiera dejado pasar ese momento y no tendría que aguantarte todo el resto de mi vida!-

-Te odio!!!- dije llorando sin control

-Lo se nena, quisieras matarme ¿no? Si yo no estoy aquí no habrá nada ni nadie que te detenga!!!_ se rio como un maniaco y tomo un cuchillo de la mesa.

-Vamos- dijo ofreciéndome el cuchillo

-No …no- le dije llorando.

-Tómalo!!!- me lo puso en la mano y cubrió toda mi mano con sus largos dedos.

-Hazlo!!!_

-no, nono..no- seguí repitiendo

-por favor- dijo suavemente, mientras acercaba mi mano a su antebrazo.

-¿Otro tatuaje? Escribe tu nombre- menciono con una voz macabra y fría.

El cuchillo toco su piel y se enterró con dolor en su piel. No me soltaba la mano y seguía escribiendo. Coloco solo una N, cuando logre quitarle el cuchillo de su piel. Soltó mi mano y avente el pedazo de metal que escurría con su sangre. Le abrace con fuerza, sollozando aun.

-Nunca lo vuelvas a hacer, por favor-

Le bese en el rostro y en los labios desesperadamente.

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